Un estudio demuestra que la terapia ACT antes de la cirugía mejora la recuperación de pacientes con dolor lumbar
Un ensayo clínico controlado y aleatorizado liderado por investigadores del Hospital del Mar, con la colaboración de la Universitat Autònoma de Barcelona, la Universitat Rovira i Virgili y el Parc Sanitari Sant Joan de Déu, ha demostrado que la Terapia de Aceptación y Compromiso (Acceptance and Commitment Therapy, ACT) administrada antes de una cirugía lumbar es capaz de mejorar de forma significativa la recuperación de los pacientes y reducir el impacto del dolor en su vida cotidiana. El estudio Effectiveness of Acceptance and Commitment Therapy (ACT) for the Management of Postsurgical Pain: A Randomized Controlled Trial (SPINE-ACT Study) ha sido publicado en la revista European Journal of Pain y constituye una parte fundamental de la tesis doctoral del psiquiatra Juan Ramón Castaño, dirigida por los doctores Antonio Montes, Victor Pérez y Juan Vicente Luciano.
La investigación, conocida como estudio SPINE-ACT, incluyó a 91 pacientes con patología lumbar degenerativa candidatos a cirugía. Los participantes fueron asignados aleatoriamente para recibir un programa grupal de ACT en línea antes de la intervención o bien el tratamiento habitual. Los análisis se centraron en los 54 pacientes que finalmente fueron operados.
Acceptance and Commitment Therapy (ACT)
La Terapia de Aceptación y Compromiso (Acceptance and Commitment Therapy, ACT) es una intervención psicológica de tercera generación cuyo objetivo es ayudar a las personas a convivir de una manera más adaptativa con el dolor, las emociones difíciles o los pensamientos negativos, en lugar de intentar eliminarlos o evitarlos. Mediante estrategias como la aceptación, la atención plena (mindfulness) y la identificación de los valores personales, la ACT busca incrementar la flexibilidad psicológica, es decir, la capacidad de mantenerse comprometido con actividades significativas a pesar de la presencia de dolor o malestar. En el ámbito del dolor crónico, esta terapia ha demostrado que puede reducir el impacto del dolor en la vida diaria, mejorar el bienestar emocional y favorecer la recuperación funcional, aunque la intensidad del dolor no disminuya necesariamente.
Resultados prometedores
Los resultados muestran que los pacientes que siguieron la intervención psicológica experimentaron una reducción significativa de la interferencia del dolor en las actividades diarias, uno de los principales indicadores de recuperación. Además, también se observaron mejoras en los síntomas de ansiedad y depresión, la catastrofización del dolor, el miedo al movimiento, la discapacidad relacionada con el dolor lumbar, así como un aumento de la flexibilidad psicológica y de la aceptación del dolor. Estas mejoras se mantuvieron hasta doce meses después de la cirugía.
Por el contrario, el estudio no detectó diferencias significativas entre ambos grupos en cuanto a la intensidad del dolor, lo que refuerza la idea de que las intervenciones psicológicas pueden contribuir, sobre todo, a mejorar la manera en que los pacientes conviven con el dolor y recuperan su funcionalidad.
Juan Vicente Luciano, jefe del grupo de investigación interinstitucional Investigación Psicológica en Fibromialgia y Dolor Crónico (Grupo ÁGORA) del Institut de Recerca Sant Joan de Déu (IRSJD), investigador sénior del Parc Sanitari Sant Joan de Déu (PSSJD), profesor agregado en la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y uno de los autores del estudio, destaca: "Durante muchos años se ha asumido que el éxito de una cirugía dependía casi exclusivamente de la técnica quirúrgica. Nuestro estudio muestra que preparar a los pacientes también desde el punto de vista psicológico puede tener un impacto muy relevante en su recuperación y en su calidad de vida después de la intervención."
Los autores concluyen que estos resultados refuerzan la necesidad de incorporar intervenciones psicológicas basadas en la ACT dentro del proceso asistencial de los pacientes que deben someterse a cirugía lumbar, con el objetivo de mejorar la recuperación funcional y la calidad de vida después de la operación.
La publicación completa puede consultarse en European Journal of Pain.
DOI: 10.1002/ejp.70293
Los resultados muestran que los pacientes que siguieron la intervención psicológica experimentaron una reducción significativa de la interferencia del dolor en las actividades diarias.