Un estudio internacional liderado por Sant Joan de Déu confirma que la enfermedad GNAO1-RD no es degenerativa

Un estudio internacional liderado por investigadores del Servicio de Rehabilitación y Medicina Física del Hospital Sant Joan de Déu e investigadores del grupo de investigación Epilèpsia i trastorns del moviment en Pediatria de l'Institut de Recerca Sant Joan de Déu ha descrito por primera vez la evolución clínica a largo plazo de los trastornos relacionados con el gen GNAO1.

GNAO1-RD

La GNAO1-RD (trastornos relacionados con el gen GNAO1) es una enfermedad neurológica rara de origen genético que afecta principalmente a niños desde los primeros meses de vida. Está causada por alteraciones en el gen GNAO1, que tiene un papel clave en la comunicación entre las neuronas del cerebro.

Este gen es esencial para regular señales neuronales relacionadas con el movimiento, la actividad eléctrica cerebral y el desarrollo neurológico. Cuando su funcionamiento se ve alterado, el sistema nervioso no puede transmitir correctamente estas señales, lo que da lugar a una gran variedad de síntomas como epilepsia, trastornos graves del movimiento y discapacidad del desarrollo.

La investigación muestra que la enfermedad no es neurodegenerativa

El estudio Longitudinal phenotypic trajectories in GNAO1-related disorders: defining disease progression and clinical profiles publicado en la revista ResearchGate, que analiza datos de 63 pacientes de todo el mundo, incluye el seguimiento longitudinal más amplio realizado hasta ahora en esta patología y permite entender mejor cómo evolucionan los síntomas con el paso del tiempo. Los resultados indican que, en general, el GNAO1-RD no sigue un curso neurodegenerativo, con una estabilidad global de la gravedad de la enfermedad.

Aun así, la investigación pone de manifiesto diferencias claras según la severidad inicial. Los pacientes con formas leves muestran mejoras progresivas en habilidades adaptativas, comunicación y actividades de la vida diaria, mientras que los casos más graves acumulan discapacidad sobre todo a causa del empeoramiento de los trastornos del movimiento, como la distonía o las crisis discinéticas, que son un tipo de crisis epilépticas o alteraciones neurológicas que se caracterizan por provocar movimientos involuntarios anormales y descoordinados del cuerpo, conocidos como discinesias. Estos movimientos pueden afectar a la cara, las manos, los brazos, las piernas o todo el cuerpo, y suelen ser lentos, retorcidos o contorsionados, y no tienen un propósito voluntario.

"Este estudio nos permite ofrecer una información mucho más precisa a las familias sobre el pronóstico de la enfermedad y adaptar mejor el seguimiento clínico de cada paciente", destaca Juan Darío Ortigoza-Escobar, investigador del grupo de investigación Epilèpsia i trastorns del moviment en Pediatria del IRSJD y autor corresponsal del estudio.

Una herramienta clave para el pronóstico y la planificación de cuidados

La investigación utiliza una escala específica de gravedad del GNAO1, desarrollada previamente por el mismo grupo, que integra epilepsia, trastornos del movimiento, desarrollo motor, lenguaje y alimentación. Esta herramienta permite estratificar a los pacientes según el riesgo y anticipar mejor la evolución clínica.

Además, el estudio refuerza la relación entre determinadas variantes genéticas y la gravedad de la enfermedad, combinando datos clínicos con estudios funcionales moleculares. Este enfoque abre la puerta a tratamientos más personalizados y al diseño de futuros ensayos clínicos.

Impacto clínico y futura investigación

Los resultados tienen un impacto directo en la práctica clínica, ya que ayudan a planificar mejor la atención, el seguimiento y el asesoramiento a las familias, especialmente en una enfermedad ultrarrara con una gran variabilidad clínica. El estudio también subraya la importancia de detectar precozmente a los pacientes con riesgo de formas graves, especialmente para prevenir complicaciones asociadas a las crisis discinéticas.

El trabajo ha sido posible gracias a una amplísima colaboración internacional, con la participación de centros de Europa, América, Asia y Oriente Medio, y consolida Sant Joan de Déu como centro de referencia en investigación en neurología pediátrica y enfermedades raras.

Los resultados tienen un impacto directo en la práctica clínica, ya que ayudan a planificar mejor la atención, el seguimiento y el asesoramiento a las familias.

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