Un estudio liderado por Sant Joan de Déu muestra los beneficios del Protocolo Unificado en jóvenes con alto riesgo de psicosis
El estudio Impact of the Unified Protocol on Attenuated Psychotic Symptoms, Cognitive Biases and Cognitive Insight in Patients at Ultra High Risk (UHR) for Psychosis: Secondary Results of a Pilot Randomized Controlled Trial , publicado en la revista Journal of Clinical Psychology, analiza los resultados secundarios de un ensayo clínico piloto aleatorizado en el que participaron 36 personas con alto riesgo clínico de psicosis. Un primer grupo de participantes siguió una intervención grupal basada en el Protocolo Unificado combinada con su tratamiento habitual, mientras que un segundo grupo siguió únicamente el tratamiento habitual.
Protocolo Unificado para el Tratamiento Transdiagnóstico de los Trastornos Emocionales
El Protocolo Unificado para el Tratamiento Transdiagnóstico de los Trastornos Emocionales (UP, por sus siglas en inglés Unified Protocol) es una intervención psicológica cognitivo-conductual diseñada para tratar de forma conjunta diferentes trastornos emocionales, como la ansiedad o la depresión. A diferencia de los tratamientos tradicionales centrados en un diagnóstico concreto, el Protocolo Unificado adopta un enfoque "transdiagnóstico", es decir, trabaja los mecanismos comunes que existen detrás de diversos trastornos psicológicos, como la desregulación emocional. El objetivo es ayudar a las personas a comprender, regular y afrontar mejor las emociones intensas o desagradables.
El estudio ha sido liderado por la Dra. Trinidad Peláez, investigadora del grupo MERITT del Institut de Recerca Sant Joan de Déu (IRSJD) y del Parc Sanitari Sant Joan de Déu (PSSJD), en colaboración con profesionales de diversas instituciones nacionales e internacionales, entre ellas la Universidad de Zaragoza (y, en concreto, el grupo IPES) o el King's College London..
Los resultados muestran que las personas que participaron en la intervención basada en el Protocolo Unificado presentaron mejoras en los síntomas psicóticos atenuados, así como en diferentes sesgos cognitivos y aspectos relacionados con la introspección cognitiva. Estos hallazgos refuerzan el potencial de las intervenciones psicológicas transdiagnósticas para abordar de forma precoz las dificultades emocionales asociadas al riesgo de psicosis.
Psicosis de alto riesgo
El estado mental de alto riesgo de psicosis, también conocido como ultra high risk (UHR) de psicosis, es una etapa clínica temprana en la que una persona presenta algunos síntomas moderados y/o transitorios del espectro de la psicosis con relevancia clínica, pero que no alcanzan la intensidad o duración suficientes para ser considerados un trastorno psicótico consolidado.
Estas personas pueden experimentar, por ejemplo, alteraciones de la percepción, como escuchar ruidos o voces o ver cosas que otras personas no pueden ver; pensamientos o sensaciones extrañas o poco habituales, como tener la sensación de estar siendo vigiladas o perseguidas por otras personas; dificultades de concentración; aislamiento social; y una disminución del funcionamiento académico, laboral o social, que a menudo van acompañados de ansiedad, depresión y un elevado malestar.
No todas las personas con alto riesgo acabarán desarrollando una psicosis con el tiempo, pero identificar estos signos de forma precoz permite ofrecer apoyo psicológico y un seguimiento especializado antes de que los síntomas empeoren. La investigación en este ámbito se centra en desarrollar intervenciones preventivas capaces de reducir el malestar emocional, mejorar el funcionamiento diario y disminuir el riesgo de evolución hacia trastornos psicóticos más graves.
Un enfoque innovador para intervenir en las fases iniciales de la psicosis
El equipo investigador concluye que el Protocolo Unificado puede ser una herramienta prometedora para intervenir de forma precoz en personas con alto riesgo clínico de psicosis, especialmente por su impacto sobre los síntomas emocionales y algunos procesos cognitivos asociados al desarrollo de trastornos psicóticos.
Los resultados del estudio muestran que las personas que participaron en la intervención grupal basada en el Protocolo Unificado experimentaron una reducción de los síntomas psicóticos atenuados en comparación con el grupo que únicamente recibió el tratamiento habitual. Esto sugiere que abordar la regulación emocional y los patrones de pensamiento desde fases muy iniciales podría ayudar a disminuir la intensidad del malestar psicológico y la vulnerabilidad clínica.
Además, el estudio identifica mejoras en diversos sesgos cognitivos, es decir, en formas de procesar la información que pueden favorecer interpretaciones distorsionadas de la realidad. También se observaron cambios en aspectos relacionados con la introspección cognitiva (cognitive insight), una capacidad vinculada al reconocimiento y cuestionamiento de las propias interpretaciones o creencias.
Según las autoras, estos hallazgos refuerzan la idea de que los factores emocionales y cognitivos desempeñan un papel clave en las fases iniciales de la psicosis y de que las intervenciones transdiagnósticas pueden ofrecer beneficios más amplios que los tratamientos centrados exclusivamente en síntomas psicóticos específicos.
No obstante, el equipo investigador señala también que se trata de un estudio piloto con una muestra reducida y que serán necesarios ensayos clínicos con un mayor número de participantes y seguimientos a largo plazo para confirmar los resultados y determinar el alcance real de la intervención en la prevención de la psicosis.
La Dra. Peláez destaca que los resultados de la investigación sugieren que intervenir precozmente para mejorar la regulación emocional también puede tener un impacto positivo sobre los síntomas psicóticos atenuados. Este tipo de intervenciones transdiagnósticas permite abordar de forma simultánea diferentes presentaciones clínicas y necesidades de los jóvenes con alto riesgo de psicosis.
Este estudio forma parte de la investigación que impulsa el IRSJD para desarrollar nuevas estrategias de intervención psicológica basadas en la evidencia y orientadas a la prevención y a la salud mental comunitaria.
Referencia del artículo
Este tipo de intervenciones transdiagnósticas permite abordar de forma simultánea diferentes presentaciones clínicas y necesidades de los jóvenes con alto riesgo de psicosis.